Tu estas aqui
Home > EL TIEMPO > Especialistas afirman que el período de precipitaciones en Chaco «está terminando»

Especialistas afirman que el período de precipitaciones en Chaco «está terminando»

El ingeniero Hugo Rohrmann, jefe de Estudios Básicos de la Administración Provincial del Agua, brindó un informe detallado sobre la situación de la provincia del Chaco en relación a las lluvias que han caído durante los primeros meses del año. 

Según el pronóstico publicado por APA para este miércoles se prevé un cielo nublado con probabilidad de lluvias y tormentas para la tarde y vientos del sudoeste con una velocidad media de 10-15 kilómetros por hora.

El jueves amanecería con una mínima de 16°, el cielo nublado y las probabilidades de lluvias y tormentas se mantienen hasta la noche, donde se estima una posible mejora. Sin embargo, dichas lluvias pueden ser localmente fuertes con abundante agua sobre todo para el noreste de la provincia. Vientos del sector sur cambiando al sudoeste, la temperatura máxima llegará a los 24°.

Para el viernes la mínima desciende dos grados, 14°, y la máxima llega a 25°, el cielo permanecerá nublado y las probabilidades de lluvias y tormentas continuarán, aunque con mejoras temporarias.

TEMPORADA DE LLUVIAS

En diálogo con Diario TAG, indicó que «las precipitaciones que tuvimos en Resistencia el sábado pasado, el 20 de abril y las lluvias de enero, son eventos extraordinarios»

Sin embargo, aclaró que «está terminando la temporada de lluvias» que tuvimos ya que fue un período que va de octubre a abril. «A partir de mayo, por más que sea un mes húmedo y lluvioso, las lluvias bajan mucho», agregó. 

En esa línea, especificó que el Servicio Meteorológico Nacional emite un pronóstico de tendencia de comportamiento de precipitaciones que es trimestral, «en el último destacaba que hay entre un 80 y 90% que las lluvias sean normales o superiores a normales, que es lo que está pasando». «En mayo se va a volver a actualizar, la diferencia es que baja notablemente la cantidad de lluvia normal. Si ese pronóstico se mantiene, significa que va a llover menos», agregó.  

Así auguró que los próximos meses serán de «poca precipitación, con estado de humedad muy evidente y poca evaporación porque la temperatura baja y por lo tanto ese estado de saturación e inundación que está sufriendo sobre todo el sudoeste chaqueño va a quedar hasta que vuelva a levantar la temperatura en septiembre y octubre». «Sino aparecen en esos meses precipitaciones elevadas, pueden generar un efecto positivo para volver a estar en equilibrio», adelantó Rohrman.  

Ampliar

Ampliar

PROMEDIO DE LLUVIAS

Consultado por los eventos de lluvias que afectaron a gran parte de la población de la provincia, el jefe de Estudios de APA estas lluvias, «duplican en líneas generales los valores promedio analizando un mes o varios meses seguidos, o el año hidrológico completo». «Si uno analiza los 60 años de historia de precipitaciones, estos valores ya los hemos visto, en la década del 80 hubo seis o siete años con valores similares a estos, no en todos lados pero en algún lugar de Chaco estos valores se repetían. Eso nos dice que las precipitaciones en Chaco y en el noreste argentino tienen como sello una alta variabilidad. La precipitación promedio, que son 1000 mm, 1300 como promedio en el año es un poco mentirosa porque no muestra la realidad en la cual puede aparecer por cuatro o cinco años puede llover 800 o 700 mm y crear un periodo de sequía muy evidente que lo tuvimos entre 2003 y 2013, o valores que se escapan por exceso y llegan a 1500, 1700 mm como está sucediendo ahora. Esto va generando a lo largo de la historia, ciclos de años húmedos, normales o secos, pero eso es un sello del comportamiento de las precipitaciones en la provincia», detalló. 

DESMONTES

Por otra parte, se refirió a los desmontes en grandes proporciones en las zonas del sudoeste, y aseguró que los mismos «no tienen influencia para la generación de la lluvia pero si en el agua en exceso». «Es distinto tener montes cuando hay muchas precipitaciones porque los bosques tienen más tendencia a absorber y frenar la corriente de agua y a no generar situaciones de inundación en las ciudades», explicó. 

También aseguró que «a lo largo de 20 o 30 años han habido desmontes en el territorio chaqueño, y la lluvia que cayó sobre esas regiones desmontadas evidentemente generan áreas anegadas que antes no ocurrían». «Eso le pasa a esta zona del Chaco y es lo que pasó en la última década en la Cuenca del Paraná. Los estados sureños del Brasil que es desde donde se generan los aportes de agua que pasan por Corrientes y Barranqueras tenían un 90% de selvas hace 100 años, hoy quedan menos del 10%, entonces las mismas lluvias están generando mucho mayor volumen. Algo similar ocurre en el sudoeste de la provincia», describió Rohrman. 

Ampliar

CONSECUENCIAS

Por último, el especialista brindó detalles sobre las consecuencias que trae para el sudoeste de la provincia, el exceso de agua. «En líneas generales todo el territorio chaqueño está en la llanura de muy baja pendiente, con 20 o 30 cm de nivel en promedio en esa zona de Charata, Corzuela, Las Breñas, eso hace que a lo largo de la historia, no hayan formado ríos, ni arroyos», recordó. «Cuando aparecen estas situaciones de lluvias intensas lo que se generan son amplios sectores de mucha superficie, con no mucha altura de agua (medio metro o un metro), por supuesto si yo tengo en esos terrenos un pueblo o campos para agricultura, el efecto es catastrófico y de mucha pérdida», remarcó. 

«El sistema funciona así, funciona almacenando y generando superficies inundadas y una muy débil correntías que buscan las zonas más bajas. En el caso de la zona del sudoeste chaqueño son las áreas que se conocen como los bajos submeridionales que ocupan el sur de Chaco y el norte de la provincia de Santa Fe. Ese es el modo con que se desarrolla el ciclo hidrológico de la región. La situación se puede dar vuelta solamente con evaporación», concluyó. 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Top