En Chile, los repatriados no llegan a los 40.000 mientras que a Brasil volvieron 11.000 ciudadanos, de los cuales aún la mitad espera retornar.

El 17 de marzo de cerraron las fronteras aéreas para todas las aerolíneas del exterior. Al aeropuerto Internacional de Ezeiza sólo podían llegar vuelos de Aerolíneas Argentinas con repatriados, aunque tres días después de esa restricción el Gobierno resolvió habilitar nuevamente a todas las empresas para que repatríen ciudadanos. Algunas lo hicieron durante la primera semana, pero la inmensa mayoría canceló sus vuelos, no sólo por la orden inicial de la Argentina sino también por la crisis mundial a causa del coronavirus que está llevando a las líneas aéreas al borde de la quiebra.

Tal es el caso de la aerolínea estadounidense American Airlines, que al 20 de marzo ya había reducido sus vuelos al 75% para poder seguir operando con la menor pérdida posible, según supo este portal. En este contexto, toda la ayuda dependió del Gobierno nacional para traer a los argentinos varados en todo el mundo. Y desde hace algunos días, nuevamente está gestionando el regreso de argentinos con algunas pocas empresas que se comprometen a poner vuelos, aunque les cobran en muchos casos valores exhorbitantes a los pasajeros, pero es la única opción que tienen para regresar de zonas o muy afectadas por la pandemia o bien porque no llega Aerolíneas Argentinas o porque los países no dejan ingresar aviones de otras naciones.

En Tailandia, donde hay unos 400 argentinos varados, no salió un vuelo de Ethiopians que estaba primero previsto para el 12 de abril pero ahora se espera que vuele a Buenos Aires el 2 de mayo una vez que la ANAC dé el visto bueno para esa fecha. A cambio, la empresa les pide a los que no tenían un pasaje con ellos 2000 dólares para traerlos a la Argentina.

Así las cosas, el esfuerzo se concentró en manos nacionales con vuelos de Aerolíneas Argentinas (ya hizo 48 viajes y repatrió a 16 mil argentinos), con Hércules de las fuerzas aéreas y micros de larga distancia, y pese a que viene siendo lento el retorno para evitar contagios en la población general- sólo llegan a Ezeiza dos aviones por día- a la luz de lo que ocurre en la región, la Argentina ya repatrió cuatro veces más que Chile, por ejemplo.

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De acuerdo a los datos provistos por cada cancillería latinoamericana, Chile lleva repatriados vía aérea y terrestre 39.340 ciudadanos, aunque no precisa cuántos aún restan regresar al país trasandino. En tanto, el canciller Felipe Solá informó en una reunión virtual con diputados nacionales que tras lograr el retorno de más de 70.000 argentinos por vía aérea «quedan alrededor de 10.000 varados» en el exterior.

Y al 14 de abril, habían retornado al país 160.000 argentinos por vía aérea y terrestre, según informó Cancillería a minutouno.com. En total, son 230.000 los repatriados en casi un mes. Por fronteras terrestres el límite de ingresos es de 500 personas por día, en tanto, por Ezeiza es de 400 ciudadanos.

Brasil lleva repatriados 11.000 brasileños; Perú 7.000 ciudadanos; Venezuela 6.300 personas, según la ACNUR porque el gobierno de Maduro no informó los datos; México 8.535, Colombia 3196; Uruguay 2.334; Ecuador 1.438 y Paraguay y Bolivia no informan los datos. De Bolivia sólo se sabe que hay unos 500 varados porque el gobierno no deja ingresar a sus compatriotas.

Según comentó Solá, en la primera semana de la cuarentena, el volumen de repatriaciones era mayor, pero producto de las restricciones que fue exigiendo el Ministerio de Salud en base a criterios epidemiológicos, se «ajustaron» los ingresos de ciudadanos argentinos varados en el exterior.

Pero a ello se sumó que las listas se fueron abultando con el paso del tiempo por «turistas que se dieron cuenta tarde de que estaban en dificultades para volver», y también por argentinos que se quedaron sin trabajo estacional de tipo «work and travel» en lugares como Andorra, la Riviera Maya mexicana, Estados Unidos, el sudeste asiático y Oceanía.

Así, dijo, «hay una tercera capa» de argentinos que quieren volver al país, que son compatriotas que «tenían una «vida decidida» en el exterior con varios años de residencia pero que «se quedaron sin trabajo» de un día para el otro, y «en las malas» prefieren retornar.

Este jueves, la secretaria de Acceso a la Salud de la Nación, Carla Vizzotti, afirmó que el 4% de los argentinos que regresaron de otros países en las últimas semanas se encontraban infectados por el coronavirus Covid-19. No obstante, la cantidad de infectados con antecedentes de viaje al exterior en cuanto al total sigue descendiendo en el país y actualmente es del 34% del total, mientras que hay un 35% de infección en conglomerado y un 15 de transmisión comunitaria.

¿Cuánto lleva gastado el país en las repatriaciones? Según Cancillería argentina, el Estado invirtió 1.160.000 dólares en unos 12 aviones que fueron charteados o semicharteados para traer argentinos del exterior, al tiempo que se gastaron 342.000 dólares en ayuda (alimentos, alojamiento, medicamentos) a 3.597 personas vulnerables que se quedaron sin recursos.

Pese a estos esfuerzos, aún son inumerables los casos de argentinos que están aislados en los propios países donde se encuentran como el caso de unos 200 que se encuentran en el norte de Perú y no pueden acercarse a Cusco o Lima para que los repatríe la Argentina, o los que están en Sudáfrica, que son no más de 70 y allí las respuestas de las autoridades argentinas aún siguen sin aparecer, y las historias de este tipo no cesan. Los que sí lograron el alivio tan deseado son los varados en Australia, que regresarán con un vuelo ya coordinado entre la Argentina y Latam.

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