ASHINGTON.- El durísimo golpe de la pandemia del nuevo coronavirus sobre la economía de Estados Unidos da más cifras escalofriante: otras 5,2 millones de personas solicitaron seguro de desempleo la semana anterior porque perdieron su trabajo, una ola de despidos y suspensiones que ya tocó a casi 22 millones de personas en el último mes .

Si bien la cantidad de personas que solicitaron asistencia al gobierno federal por haber perdido su empleo disminuyó respecto de la semana previa, aún sigue en niveles históricamente altos. Antes de la pandemia, el pico histórico de los pedidos de seguro de desempleo en un rango de cuatro semanas había sido en 1982 , y se había acercado a las tres millones de personas.

La ola de despidos es el efecto más devastador de la crisis económica que el Fondo Monetario Internacional bautizó el «Gran Confinamiento». El Fondo ha dicho ya que esta crisis será peor a la recesión que dejó la crisis financiera global, solo comparable con la Gran Depresión que siguió a la debacle financiera que se desató en 1929.

Las cifras del seguro de desempleo no reflejan además el golpe real de la crisis. Hay muchos trabajadores informales que no pueden solicitar ayuda al gobierno federal porque no están registrados y no han pagado sus impuestos. Y los inmigrantes indocumentados, quienes viven «en las sombras» y son un engranaje vital para la economía de Estados Unidos, tampoco pueden recibir ningún tipo de asistencia.

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