Fue en la localidad de General Alvear. Excedieron el límite permitido de 10 personas y no respetaron el distanciamiento social ni el uso de barbijos. Las fotos del festejo fueron compartidas en las redes sociales.

Un grupo de empleados de la municipalidad de General Alvear y dos funcionarios festejaron un cumpleaño en una de las dependencias oficiales, sin respetar el distanciamiento social ni utilizar barbijos, tal como indica el protocolo de la provincia de Mendoza para la cuarentena por el coronavirus.

El hecho ocurrió el martes. Marisa Gambarelli, empleada del Taller de Discapacidad de la Municipalidad de Alvear, cumplía años y fue sorprendida con una torta por sus compañeros. Entre los presentes se encontraban dos funcionariosPablo Reyes, secretario de Desarrollo Social, y Fernando Álvarez, director de Contingencias.

La reunión se concretó en el polideportivo donde se dictan cursos y contó con la participación de una veintena de personas, el doble de lo que permite la legislación preventiva dictada desde la aparición del Covid-19 en esa provincia.

En las fotos que la mujer subió a su Facebook (y que luego borró) quedó en evidencia que se excedía el límite de 10 personas reunidas y que ninguna respetaba el distanciamiento social ni el uso de barbijos.

La empleada municipal subió a su Facebook y luego las borró.

La empleada municipal subió a su Facebook y luego las borró.

Todos en Alvear, incluso concejales opositores al intendente Walther Marcolini, se enteraron de lo ocurrido y elevaron formalmente una queja.

El jefe municipal decidió iniciarle sumario administrativo a varios de los trabajadores que estuvieron en el cumpleaños, mientras que aún no resolvió qué hacer respecto a sus dos funcionarios.

El error es mío 100%, me hago cargo y asumo la responsabilidad total porque tendría que haber hecho que eso no pasara”, admitió Reyes al diario Los Andes de. En ese sentido, el funcionario explicó que “no fue que se organizó una fiesta sino que se dio dentro de un ámbito de trabajo. Era la hora del desayuno y llevaron una torta para agasajar a una de las chicas que trabaja en el taller de Discapacidad. Eran compañeros de trabajo”, remarcó.

Más allá de la explicación, el funcionario reconoció que “hubo un error y no debería haber ocurrido”. “Superamos la cantidad de personas permitidas y no estamos respetando el distanciamiento social”, dijo.

“Quiero pedir disculpas por lo acontecido en el día de ayer”, dijo Álvarez en su perfil de Facebook. “Fue en el comienzo de una nueva jornada de trabajo un lugar donde, cada día, se elaboran tortitas para compartir en los merenderos donde se asisten a familias afectadas por la pandemia”.

Fuente: MinutoUno

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